En política, como en la guerra naval, lo importante no es el tamaño del misil sino dónde pega. Cuando el golpe es por debajo de la línea de flotación, es mortal. El asunto de los tenis de Andrés Manuel junior, que podría parecer algo nimio, trivial, intrascendente y hasta exagerado por la prensa, pegó al proyecto político de López Obrador donde más duele: en la credibilidad. Y la credibilidad, como la virginidad, sólo se pierde una vez, con la diferencia de que perder la credibilidad no tiene nada de gozoso ni de divertido..
Posted on Sunday, 1 November 2009